Entrevista a Diego Mota, segundo presidente de Cofarte (1973- 1977): “El cuidar la cooperativa es cuidar nuestra propia farmacia”


Continuamos nuestra serie de entrevistas a los presidentes de Cofarte. Despu√©s de conversar con Pedro √Čvora, llega el turno de Diego Mota, segundo presidente de nuestra Cooperativa entre 1973 y 1977.

¬°Gracias por regalarnos estas palabras!

‚ÄúDe verdad, si volviera a nacer, quiz√°s lo que volver√≠a a repetir en primer lugar es la fundaci√≥n de la cooperativa y mi pertenencia a la junta de la cooperativa. La cooperativa la considera uno como su criatura‚ÄĚ 

  • Diego, ¬Ņc√≥mo viviste t√ļ la fundaci√≥n de la cooperativa? 

La fundaci√≥n de la cooperativa hay que encuadrarla en el descontento que hab√≠a entre los compa√Īeros de aquella √©poca porque no nos dejaban acceder al centro farmac√©utico como socio. No quer√≠an que compr√°ramos acciones y, luego, el trato que nos daban eran muy distinto al que le daban a los socios, o sea, no se nos mandaban los pedidos a la farmacia sino que ten√≠amos nosotros que irlos a buscar y se nos daban dos o tres puntos menos de margen, entre otras cosas.

Al principio la idea parti√≥ de tres compa√Īeros que eran Jose Ignacio Mart√≠n Garc√≠a, Bernardo Bencomo y Jose Andr√©s P√©rez. Fueron los que iniciaron las visitas al resto de los compa√Īeros para ver qu√© ambiente hab√≠a ante la posibilidad de fundar una cooperativa. Yo, concretamente, recuerdo que me fue a ver Bernardo Bencomo y enseguida vend√≠a la idea y empezamos con una serie de reuniones que en general fueron en la rebotica de las Farmacias y empezamos a dar forma poco a poco a la idea de la fundaci√≥n de la cooperativa.

El primer presidente fue Pedro √Čvora, secretario fui yo, tesorero Bernardo Bencomo, los vocales fueron Jos√© Acosta, Jos√© Ignacio Mart√≠n, Gonzalo Coello, Vicente Perales y Jos√© Gonz√°lez Palenzuela; y el consejo de vigilancia, Mar√≠a Lladr√©s, Araceli Gonz√°lez y Jos√© Andr√©s P√©rez. Esa fue la primera junta.

  • Alguna an√©cdota‚Ķ 

Lo que uno recuerda quiz√°s, no con simpat√≠a, aunque tampoco lo recuerda uno con desagrado, fue que tuvimos un compa√Īero que se introdujo al principio en las reuniones y luego todo lo que hablamos se lo iba a llevar a la otra parte hasta que nos dimos cuenta de que todo lo que coment√°bamos en las reuniones era conocido por digamos la otra parte, la competencia. Hasta que un d√≠a este compa√Īero dej√≥ de venir y ya nos dimos cuenta de que era esto. Pero vamos que esto lo cuento sin la m√°s m√≠nima animadversi√≥n.

  • ¬ŅY la financiaci√≥n? 

Fuimos a visitar en numerosas ocasiones a Cofarca. Luego nos alent√≥ mucho la asociaci√≥n de cooperativas farmac√©uticas, Acofar, a trav√©s de su secretario general, que era Ca√Īedo, que vino varias veces a vernos. Dicho as√≠ parece muy f√°cil pero la verdad es que estuvimos m√°s de un a√Īo de reuniones, de estatutos, de visitas a otras cooperativas. Todo esto sin contar con el problema econ√≥mico para la fundaci√≥n y con cierta reticencia por parte del sector a simpatizar con la idea de la cooperativa y a facilitarnos el camino.

Tuvimos adem√°s que hilar muy fino para no exigir mucho dinero a los socios y que se adhirieran a la cooperativa, siendo factible para todos los compa√Īeros. 

Una vez que redactamos los estatutos convocamos una reuni√≥n a la que invitamos a todos los farmac√©uticos de la provincia, en aquel entonces no hab√≠an tantas farmacias como ahora, no s√© si hab√≠a 180 o 190 o quiz√°s menos. De todos estos vinieron a la reuni√≥n y firmaron los estatutos 42, me parece que fueron. Y con eso nos pusimos en marcha comprando el almac√©n de Palarea, acto de lo que de verdad nos sentimos orgullosos ya que iniciamos una empresa de este tipo sin pedirle una peseta a nadie. ¬ŅC√≥mo se hizo? A trav√©s de Acofar y de Cofarca presionamos a los laboratorios para que nos dieran un plazo mayor para pagar las facturas, nos dieron 90 d√≠as. Entonces en 90 d√≠as nosotros avalamos en principio la compra de Palarea y luego con lo que fuimos ingresando en 90 d√≠as, sin tener que pagar a los laboratorios, pues fuimos poco a poco pagando el almac√©n, como digo, sin pedir dinero a nadie. Lo √ļnico que hac√≠amos era una peque√Īa retenci√≥n a los socios para ir formando capital, claro.

  • H√°blanos de la primera Junta Rectora y la organizaci√≥n esa reci√©n creada Cofarte 

El primer presidente fue Pedro √Čvora, secretario fui yo, tesorero Bernardo Bencomo, los vocales fueron Jos√© Acosta, Jos√© Ignacio Mart√≠n, Gonzalo Coello, Vicente Perales y Jos√© Gonz√°lez Palenzuela; y el consejo de vigilancia, Mar√≠a Lladr√©s, Araceli Gonz√°lez y Jos√© Andr√©s P√©rez. Esa fue la primera junta, que pr√°cticamente fuimos los que fundamos la cooperativa, en realidad hubo dos o tres que los incluimos en la junta porque nos interesaba tener a compa√Īeros que tuvieran un cierto prestigio dentro de la profesi√≥n, una cierta antig√ľedad ya que nosotros √©ramos muy j√≥venes.

En cuanto al n√ļmero de empleados, no recuerdo yo este dato bien pero vamos, no creo yo que hubiera m√°s de catorce o quince que eran los que ten√≠a Palarea, ya que inicialmente nos quedamos con sus empleados.

  • ¬ŅC√≥mo ves el futuro de la cooperativa, vista la trayectoria que ha sido fant√°stica? 

El futuro lo veo bien, es m√°s, pienso que las mayores dificultades de Cofarte las ha pasado √ļltimamente. C√≥mo nos ha pasado a todos con la farmacia, desde que empez√≥ el copago y estas bajadas salvajes de los precios de los medicamentos que ha habido, no cabe duda que hemos disminuido las ventas todos y entonces, lo que yo comentaba, es que es muy f√°cil llevar una empresa donde constantemente hay un aumento de ventas, pero la cosa se complica cuando las ventas se contraen y, en fin, hay que estar reduciendo personal o estudiando los gastos a ver en qu√© se pueden disminuir. Pero yo creo, sinceramente, que el futuro de la cooperativa, no tiene problema ninguno. Tenemos que tener claro que el estar tan bien atendidos y con los m√°rgenes que tenemos se lo debemos a Cofarte; si Cofarte no existiera, seguro que no disfrut√°bamos ni del servicio ni de los m√°rgenes que tenemos. Indudablemente, el cuidar la cooperativa es cuidar nuestra propia farmacia y no debemos dejarnos llevar, a lo mejor, por un mal momento de servicio de la cooperativa o que en una determinada fase nos ofrezcan unos m√°rgenes que sabemos que son pasajeros, sino que debemos mantener nuestra confianza en la cooperativa y seguir apoy√°ndola.

Indudablemente, el cuidar la cooperativa es cuidar nuestra propia farmacia.