Los retos de la distribución insular durante la pandemia


APOTECARIS, COFARCA y COFARTE han adoptado contra la Covid-19 una serie de medidas comunes derivadas de su insularidad

Transcurrido ya m√°s de un a√Īo desde la dram√°tica e inesperada irrupci√≥n de la Covid-19 en nuestra vida cotidiana, tal vez sea un buen momento para analizar, con cierta perspectiva y la m√°xima objetividad, c√≥mo vivi√≥ el sector de la distribuci√≥n farmac√©utica aquellos primeros meses de la mayor crisis sanitaria del √ļltimo siglo, y en especial de qu√© manera tuvieron que hacer frente a los restos derivados de la misma COFARTE, COFARCA y APOTECARIS, tres entidades que comparten su condici√≥n insular y, con ella, una problem√°tica com√ļn muy espec√≠fica y, en muchos aspectos, sensiblemente distinta de la que afecta al resto de almacenes de distribuci√≥n farmac√©utica ubicados en territorio peninsular.

Febrero de 2020. Las constantes noticias relacionadas con la pandemia que llegan de China empiezan ya a tener efecto directo sobre aspectos concretos de la sociedad espa√Īola. Las primeras alarmas sanitarias llegan tambi√©n a los dos archipi√©lagos, empezando por los incipientes rumores que alertan a la poblaci√≥n insular sobre la necesidad de disponer de determinados art√≠culos (mascarillas, guantes, geles hidroalcoh√≥licos‚Ķ) destinados a protegerse de un virus hasta entonces desconocido, haciendo para ello uso de productos que hasta ese momento apenas ten√≠a presencia en las farmacias isle√Īas.

El problema de los proveedores fue, de hecho, el primero realmente importante al que hubo de hacer frente la Cooperativa d’Apotecaris durante aquellas primeras semanas de emergencia sanitaria (meses de marzo y abril) cuando los suministradores habituales se quedaron muy pronto sin stocks de productos relacionados con la prevención de la Covid-19 y, por tanto, sin capacidad real para poder atender las necesidades de suministro, cada vez mayores, de las farmacias de las Islas Baleares.

En consecuencia, la distribuidora balear tuvo que gestionar la brusca irrupción en el mercado de nuevos proveedores, que pretendían ofrecer una aparente solución a los picos puntuales de desabastecimiento y solventar de ese modo los problemas derivados de las consiguientes roturas de stock. Estos nuevos agentes no siempre reunían las garantías legales pertinentes, por lo que fue necesario llevar a cabo un exhaustivo y minucioso trabajo de verificación para impedir actuaciones de mala praxis o incluso directamente fraudulentas por parte de proveedores que, surgidos de repente en plena eclosión de la pandemia, pretendían hacer negocio por métodos claramente inaceptables.

En el caso de COFARTE, la b√ļsqueda de material de protecci√≥n requerido para prevenir el virus fue un proceso tambi√©n muy complicado. En primer lugar, porque la cooperativa no era proveedora habitual de este material, como tampoco las farmacias tinerfe√Īas vend√≠an habitualmente al p√ļblico este tipo de art√≠culos. La soluci√≥n pas√≥ por contactar con proveedores de suministros cl√≠nicos de COFARTE con los que la cooperativa tinerfe√Īa no trabajaba hasta entonces, presionados ante un escenario en el que abundaba el desabastecimiento y por tanto urg√≠a buscar v√≠as de suministro efectivas, un objetivo que precis√≥ de numerosos contactos con empresas nacionales y, junto a Bidafarma, se buscaron tambi√©n proveedores en China para efectuar las primeras importaciones a gran escala. Los proveedores habituales tuvieron adem√°s que dar respuesta a las solicitudes de las autoridades sanitarias, no quedando disponible la cantidad adecuada para abastecer la demanda de la cooperativa y, por tanto, de las farmacias. Fueron meses de intenso trabajo, contactando -y descartando- proveedores.

Para COFARCA supuso igualmente un gran esfuerzo abastecerse de productos destinados a frenar la propagaci√≥n del virus, ya que se trataban de art√≠culos de poca rotaci√≥n y que hasta el momento de inicio de la pandemia ten√≠an poca venta en las farmacias isle√Īas. Para hacer frente a la creciente demanda, la cooperativa grancanaria dio prioridad a sus proveedores habituales, que ya hab√≠an cumplido el protocolo de calidad al darse de alta como empresa. Sin embargo, ante el gran desabastecimiento de estos materiales a nivel mundial y la aparici√≥n de nuevos fabricantes, surgi√≥ la necesidad de analizar con detenimiento cada proveedor para garantizar la seguridad y certificaci√≥n de sus productos, ya que Cofarca siempre ha mantenido un estricto protocolo de calidad en la verificaci√≥n de sus proveedores. Durante las primeras semanas de la crisis, la presi√≥n y ansiedad derivadas de la situaci√≥n de excepcionalidad obligaron en ocasiones a tomar decisiones de urgencia a distintos niveles de actuaci√≥n, aunque actuando siempre con mucha cautela y m√°xima exigencia en cuanto a est√°ndares de calidad, a fin de evitar los productos falsificados.

En el caso de las tres cooperativas insulares, el importante incremento de la demanda de artículos Covid-19 por parte de las farmacias (que aumentaba en paralelo con la extensión de una cierta psicosis en el seno de una sociedad cada día más atemorizada) tuvo un doble efecto: por una parte, el notable incremento de los precios de unos productos que pasaron, en cuestión de semanas, de tener un estatus de casi irrelevancia desde el punto de vista comercial a ser considerados prácticamente artículos de primera necesidad. Y, en segundo lugar, la dificultad real de dar una respuesta inmediata a los pedidos de este tipo de artículos que realizaban unas farmacias presionadas por una fuerte demanda, provocando de este modo que, en determinados momentos, se registrara un moderado incremento de faltas en la cadena de suministro.

Aumento de stock

Ante este escenario, COFARTE hizo frente a la necesidad de garantizar el abastecimiento a sus socios -siempre siguiendo las indicaciones de las autoridades sanitarias- limitando la venta por farmacia y d√≠a de los productos esenciales para la contenci√≥n del contagio de la Covid-19, favoreciendo que las unidades disponibles llegasen al mayor n√ļmero de oficinas de farmacia posible (de hecho fue por este motivo -favorecer el reparto- que se decidi√≥ no suministrar en formato transfer este tipo de art√≠culos).

Al mismo tiempo, la cooperativa tinerfe√Īa increment√≥ el stock de seguridad de aquellos medicamentos y productos sanitarios que por sus caracter√≠sticas especiales (insulinas, dietoter√°picos, antitusivos, paracetamol, ibuprofeno, salbutamol, teofilina, term√≥metros, guantes, geles hidroalcoh√≥licos o las propias mascarillas, entre otros) resultaban esenciales para hacer frente a determinadas patolog√≠as y en un momento de emergencia sanitaria, insistiendo ante sus socios en la conveniencia de centrar sus pedidos en las necesidades de dispensaci√≥n inmediata y no en las destinados a reposici√≥n y almacenado.

Por su parte, COFARCA reforz√≥ su stock para evitar el posible desabastecimiento de medicamentos y productos farmac√©uticos en su √°rea de distribuci√≥n y aument√≥ sus pedidos de referencias de alta rotaci√≥n en un 30% con respecto al pedido habitual, al tiempo que analizaba la forma de garantizar el abastecimiento a las farmacias isle√Īas al margen de los eventuales cortes de suministro que pudieran darse como consecuencia de la interrupci√≥n del transporte mar√≠timo y a√©reo, como consecuencia de la crisis sanitaria.

Este √ļltimo aspecto es muy importante, atendiendo a la capacidad de almacenamiento de la cooperativa grancanaria y el alto volumen de stock con el que debe contar su almac√©n para paliar los tiempos de entrega habituales en su aprovisionamiento, teniendo siempre muy presente que el efecto de un posible desabastecimiento en las islas ser√≠a catastr√≥fico, ya que muchas personas se ver√≠an afectadas por no poder recibir su medicaci√≥n.

En el caso de la Cooperativa d‚ÄôApotecaris, la creciente demanda de productos directamente relacionados con la Covid-19 implic√≥ la necesidad de un mayor control de art√≠culos que hasta ese momento apenas ten√≠an salida comercial (el caso de las mascarillas es el m√°s paradigm√°tico), habilitando nuevos espacios en el almac√©n para su ubicaci√≥n y realizando inventarios diarios para optimizar un control vital sobre unos productos que, de la noche a la ma√Īana, se estaban viendo sujetos a una fort√≠sima demanda por parte de las farmacias. Este hecho, a su vez, oblig√≥ tanto a racionar esos art√≠culos y garantizar un suministro equitativo al conjunto de las oficinas de farmacia -a fin de evitar eventuales acaparamientos- como a mantener un stock suficiente para un m√≠nimo de 90 d√≠as, como medida de precauci√≥n destinada a descartar que pudieran darse roturas de stock en unos momentos de tanta presi√≥n de la demanda.

Prevención y planes de contingencia

Ese mismo mes de marzo, apenas declarado el estado de alarma, COFARCA puso en marcha en tiempo r√©cord un Plan de Contingencia dise√Īado para hacer frente a acontecimientos extraordinarios que pudiesen afectar al correcto funcionamiento de la Cooperativa. El caso espec√≠fico del almac√©n preocupaba de manera muy directa a la Direcci√≥n de la entidad, ya que entend√≠a que si se daba alg√ļn brote ser√≠a preciso reducir rutas y por tanto eso afectar√≠a de forma muy negativa al suministro de medicamentos, en un momento en que, precisamente hab√≠a que garantizar en todas las farmacias de la provincia de Las Palmas.

COFARCA modific√≥ todos aquellos procedimientos de trabajo que implicaban una interacci√≥n entre personas de distintos departamentos, adem√°s de crear equipos de trabajo estancos entre las distintas zonas de almac√©n, con el fin de evitar el contacto de personas de distintas √°reas y la propagaci√≥n de alg√ļn posible contagio. Entre otras medidas, la Cooperativa foment√≥ el teletrabajo en aquellos puestos y departamentos en los que es posible, intensific√≥ la desinfecci√≥n de zonas de trabajo, dot√≥ al personal de material de protecci√≥n y estableci√≥ un plan de informaci√≥n continua a nuestros empleados con el fin de que se sintiesen seguros y respaldados por la Cooperativa. El volumen de trabajo y el esfuerzo fue mayor, y COFARCA pudo dar respuesta a este ritmo incesante gracias a la respuesta ejemplar de su personal.

En el plano logístico, garantizar un adecuado suministro a las farmacias de Mallorca, Ibiza y Formentera fue el principal objetivo del Plan de Prevención y Contingencia implementado por la Cooperativa d’Apotecaris desde el principio de la crisis sanitaria, un plan en el que se incluyeron medidas encaminadas a facilitar la conciliación familiar de los trabajadores de la entidad y la implantación de turnos en los departamento de la empresa -a fin de fomentar la distancia social-, así como la introducción del teletrabajo en aquellas áreas de gestión que, por sus propias características, permitían esa modalidad, tomando siempre en consideración aquellas situaciones personales -perfiles de riesgo por razón de edad o patologías previas- en las que no resultaba aconsejable la presencia física del empleado en su puesto de trabajo habitual.

Idénticas precauciones se aplicaron al funcionamiento diario del almacén de la cooperativa, restringiendo al máximo su acceso, incorporando la segmentación de horarios para el personal o apostando por la implementación de severas medidas de carácter higiénico, incluyendo una especial atención a los transportistas de la entidad (quienes, por razón de su labor diaria, están más en contacto con otras personas).

Por su parte, COFARTE previó los efectos de la situación de excepcionalidad que implicaba el estado de alarma y pudo de ese modo articular una rápida respuesta desde el punto de operativo, en virtud de la cual el personal que podía realizar sus tareas desde casa sin que estas se vieran afectadas comenzó a teletrabajar de forma inmediata, mientras que los empleados que debían desarrollar su labor en la propia cooperativa -por las características y necesidades de su puesto de trabajo- continuaron realizando su labor de modo presencial.

Paralelamente en COFARTE, la entrega constante de EPIs tanto para los equipos de farmacias como para el equipo interno que permitiera realizar el trabajo de forma segura, la desinfecci√≥n diaria de los puestos de trabajo, as√≠ como de las instalaciones ha sido una constante en el d√≠a a d√≠a de la cooperativa tinerfe√Īa. Como medida adicional, y para prevenir la eventual infecci√≥n del personal, COFARTE mantuvo activa a trav√©s de ADECCO, una bolsa de 15 trabajadores, que estuvieron siempre pendientes por si la entidad los necesitaba en alg√ļn momento, lo que afortunadamente no ocurri√≥. Finalmente, los horarios de almac√©n y centralita se ajustaron de tal manera que los trabajadores cumpl√≠an su jornada laboral, pero se evitaba en lo posible que coincidieran en horas de cambios de turno.

COFARCA y COFARTE trabajaron, además, de manera conjunta en el marco de la comunidad autónoma, con procesos y decisiones coordinadas en defensa de la distribución farmacéutica cooperativa canaria.

Capacidad de respuesta

En definitiva, el hecho de ser distribuidoras que ejercen su labor en territorio insular ha condicionado de manera muy notable la actuaci√≥n -en un escenario in√©dito de emergencia sanitaria de m√°xima magnitud- de las tres cooperativas insulares que forman parte del Grupo Bidafarma. En este sentido, tanto COFARCA como COFARTE y la Cooperativa d‚ÄôAPOTECARIS han visto como, durante estos √ļltimos doce meses de pandemia, se han visto en la necesidad de hacer frente a una situaci√≥n de crisis sin precedentes durante la cual han tenido que garantizar, en unas circunstancias especialmente dif√≠ciles, tanto la disponibilidad de stocks de productos anti-covid como la capacidad para hacerlos llegar a las farmacias de los dos archipi√©lagos, siguiendo para ello criterios estrictamente sanitarios y basados √ļnicamente en par√°metros de equidad y no especulativos.

Una labor que -conviene recordarlo una vez más- hubiese resultado del todo punto inviable sin el sólido compromiso demostrado por las respectivas plantillas de trabajadores de las tres entidades cooperativistas, cuyo esfuerzo, implicación y rigor profesional hacen posible afrontar, cada día, los enormes desafíos que sigue planteando la crisis sanitaria derivada de la pandemia.

Y todo ello -tambi√©n es conveniente no olvidarlo- con el problema a√Īadido de no poder contar, llegado el caso, con el apoyo log√≠stico de otros distribuidores, como en cambio s√≠ ocurre con los almacenes ubicados en territorio peninsular, donde la continuidad geogr√°fica permite una interacci√≥n que puede resultar potencialmente muy fruct√≠fera en situaciones de excepcionalidad y que resulta inviable en el caso de la distribuci√≥n canaria y balear, obligadas como est√°n las tres cooperativas a suplir esta vulnerabilidad derivada de su condici√≥n insular con una dosis extra de previsi√≥n, cautela y sentido de la responsabilidad, tanto ante las oficinas de farmacia isle√Īas como ante el conjunto de sus usuarios.