“Con el primer sueldo en Cofarte me compr√© mi primer reloj”, Gabriel Arbelo, antiguo empleado


Seguimos nuestra serie de entrevistas a antiguos empleados y empleadas de Cofarte para recrear la historia de estos 50 a√Īos que cumplimos. En esta ocasi√≥n, tenemos el gran placer de hablar con Gabriel Arbelo D√≠az, que se uni√≥ a la Cooperativa en 1967.

Cofarte entrevista 50 aniversario
Gabriel Arbelo Díaz, antiguo empleado de la cooperativa

‚ÄúCuando firm√© la desvinculaci√≥n, me sent√≠ como un divorcio, no s√©, c√≥mo una despedida, ha sido en la √ļnica empresa en la que he estado.‚ÄĚ

Pregunta. Gabriel, ¬Ņa qu√© edad comenzaste en Cofarte y en qu√© a√Īo fue? 

Respuesta. Comenc√© en Cofarte con 16 a√Īos, en el 67. Fue casi al comienzo de su constituci√≥n y entr√© aqu√≠ para tramitar las recetas del seguro, que por entonces no las hac√≠a el Colegio.

En esa √©poca estaban en la Junta Don Pedro √Čvora, don Bernardo Bencomo, don Diego Mota, don Jos√© Acosta y do√Īa Araceli Gonz√°lez y de mis compa√Īeros de entoces guardo un gran cari√Īo a Pedro Romero a quien considero una gran persona, a Melchor, Miguel √Āngel‚ĶFue precisamente Pedro quien me habl√≥ de Cofarte por primera vez.

Si a√ļn no lo conoces, Pedro Romero tambi√©n nos cont√≥ su experiencia en nuestra Cooperativa. AQU√ć

De los a√Īos en La Salle recuerdo especialmente el buen ambiente de unos, pr√°cticamente, ni√Īos que trabaj√°bamos como aut√©nticos compa√Īeros. Les puedo contar que algunas veces si a alguno nos faltaba alg√ļn durillo para un bocadillo, nos lo prest√°bamos haciendo una recolecta. Llegamos hasta a eso, s√≠.

P. ¬ŅDe cu√°nto eran los primeros sueldos que cobraban en el entonces? 

R. Pues, 1000 o 1500 pesetas, y con eso me compré mi primer reloj.

P. ¬ŅQu√© cambio has notado en tu trabajo en la cooperativa? 

R. Desde que el Colegio asumi√≥ el tema de las recetas, hace a√Īos, yo pas√© al departamento de canjes donde he estado hasta mi jubilaci√≥n. Y el mayor cambio lo ha producido, sin duda, la inform√°tica. Antes, para dar de vuelta un medicamento era una odisea, cosa que hoy, con los adelantos inform√°ticos, es un tr√°mite m√°s.

P. ¬ŅLlegaste alg√ļn d√≠a a pensar el tama√Īo que a alcanzado la cooperativa? 

R. Que va, √©ramos un cuchitril con los 18-20 empleados, recuerdo que nos iban a ayudar hasta los farmac√©uticos como don C√°ndido Manuel y don Gonzalo Coello a abrir las cajas. Porque en esa √©poca las cajas de los laboratorios no eran de cart√≥n sino de madera y hab√≠a que abrirlas con una ‚Äúpatacabra‚ÄĚ.

P. ¬ŅCrees que se sigue manteniendo el esp√≠ritu de aquella cooperativa? ¬ŅQu√© dir√≠as a una persona joven que se incorpora a este equipo? 

R. Yo creo que s√≠ por parte de la empresa y por el personal que, salvando algunas diferencias inevitables, est√° muy involucrado. Hasta donde yo conozco, para m√≠ es un equipo buen√≠simo y no estoy echando flores a nadie, pero es que es as√≠. A las nuevas incorporaciones, que sean honrados y que luchen por esta empresa. Para m√≠, cuando firm√© la desvinculaci√≥n, me sent√≠ como un divorcio, no s√©, c√≥mo una despedida, ha sido en la √ļnica empresa en la que he estado.